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lunes, 5 de agosto de 2013

ZOMBIE BAR: demasiado hipster para esa burger.


Zombie Bar es uno de esos sitios que se ha puesto de moda rápidamente, convirtiéndose en lo más trendy dentro del panorama hamburguesero actual y gran culpa de ello la tiene su ubicación, en la Calle Pez, justo en el núcleo de garitos más cool del barrio de Malasaña.

Y es por ello que no se podía resistir durante mucho más tiempo a una visita por nuestra parte. Por lo que, aprovechando su jugosa oferta de menú por 9.80 €, decidimos aventurarnos a probar sus recetas.

Como os decimos, lo realmente atractivo de este local es su menú, ya que cuenta con una oferta de dos primeros a elegir, dos segundos, postre y bebida lo cual, en los tiempos que corren, es bastante interesante por un precio tan bajo.

Pero antes de entrar a comentar los platos, queremos empezar por la visión del local. Un espacio pequeño, con aspecto de salón y con la decoración a medio camino entre lo más melancólico de los ochenta, con toques surferos y de skate y sin olvidar ese rollo hipster que inunda hasta el aire que se respira en todo el barrio. De hecho, el recurso zombie se limita al nombre y a alguna pared sin tratar, acercándose a la ruina postapocalíptica. Pero en tonos generales, el ambiente y la decoración son muy agradables y hacen que pases un rato divertido contemplando todo lo que te rodea.

Hasta la carta aquí es original, habiendo tuneado cómics reales y antiguos con las páginas de su oferta gastronómica, sin duda, el detalle que más nos gustó de la visita. Una carta de los más completa, en la que podemos elegir desde ensaladas hasta hamburguesas, hot dogs, etc.

Y empezamos con el menú. De primero nos decantamos por un gazpacho y una ensalada de queso feta y cus-cus, riquísimos ambos. Sin duda, un gran comienzo, aunque, como todo, tiene una pega, que se repite en otros ejemplos más adelante: los platos están tan calientes que hacen que el interior, aún siendo recetas para servir en frío, hacen que se calienten, perdiendo parte del gusto.

Sentimos no añadir fotos, pero al no tratarse de la temática del blog y debido al inmenso hambre que teníamos, se nos olvidó. Pero aún así, lo importante viene ahora: Los segundos.

Hamburguesa parmesana.
La hamburguesa que precede estas líneas es la Parmesana que, como su propio nombre indica, gira en torno a unos trozos que queso parmesano que intentan dan sabor extra a la carne, pero que se quedan a medias, ya que es un queso demasiado duro y no se adapta bien a un plato que es para ser agarrado con las manos.

La carne, sin ser ninguna maravilla, no está mal de sabor, aunque, a pesar de ser preguntados por su punto, está más bien pasada. Pero eso no es lo peor y es que hace mucho no nos encontramos una carne tan mal picada, con unas hebras de grasa largas que no ayudan al disfrute del plato. Una pena.

También adquiere demasiado protagonismo la verdura de la hamburguesa. Con una rúcula muy fuerte y rozando el amargor y donde, el único que se salva, es el tomate seco, riquísimo. En conjunto, los ingredientes no ayudan a complementar una hamburguesa que, sobre el papel, sería espectacular.

Detalle del corte d ela hamburguesa parmesana.
El pan, a pesar de la imagen de apetecible que tiene en la foto, se nos antoja un poco insípido, sumando que no está tostado y se deshace rápidamente a cada bocado que le damos, otra pena, ya que entra por los ojos, es original y podría ser un excelente compañero de batalla.

Pero, sin duda, la mejor de las alegrías nos las llevamos con las patatas. Totalmente caseras y bien fritas, con un punto de sal más que correcto y presentadas de forma muy original. El mejor y más sabroso acompañamiento que hayamos podido probar en, prácticamente, toda nuestra andadura.

Y el otro plato es el sandwich de salmón.

Sandwich de salmón.
La mayor diferencia de sabor (aparte de lo evidente del cambio de ingredientes) la aporta el pan, crujiente y sabroso y que sí que aguanta bien los jugos de los ingredientes. Sin duda, una gran elección para los que no queráis una hamburguesa porque os pueda resultar muy pesada. Además, viene acompañado de las mismas patatas fritas, una delicia.

En general y desde el punto de vista más hamburguesero, Zombie Bar se nos queda un poco cojo, para la fama que tiene. Y es que el precedente hipster o gafapastas pesa mucho en un bar en el que el servicio es irregular y en el que algunos camareros no hacen caso de lo que les pides y pasan de largo aún habiendo parecido que te han oído.

Por lo tanto, calificamos nuestra visita como un tanto irregular, con algunas cosas buenas y otras bastante mejorables, en un local en el que sale mejor elegir un menú que una hamburguesa sola, como podréis ver en su web, en la sección de la carta.Y es que son estos detalles los que hacen que el cliente se sienta confundido y no entienda muy bien ciertas cosas que le esperan al cruzar su puerta. Desde aquí, deseamos y esperamos que se mejoren estos detalles y que podamos ver un local que cumple con su fama (o incluso que la supere).

PRECIO DEL MENÚ RESEÑADO: 9.80 € pax (primer plato, segundo plato, postre y bebida)

Web | www.zombiestudio.es/zombie-bar

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Zombie Bar se encuentra en la Calle del Pez, 7


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