Google+

lunes, 20 de mayo de 2013

BUNS: la sencillez de una hamburguesa exquisita.



Ya hacía tiempo que queríamos probar las hamburguesas de Buns, sobretodo desde que lo vimos en uno de esos (miles) de artículos sobre la mejor hamburguesa de Madrid. Ya en las fotos de esas publicaciones había algo que nos resultaba atractivo: sus hamburguesas parecen sliders y eso era ya merecedor de una comprobación in situ.

Situado en la Calle López de Hoyos, casi cruzando con Serrano y rodeado de varios restaurantes de alta gama, hace que Buns tenga una dura y feroz competencia, sobretodo ofreciendo un plato que, en teoría, nada tiene que ver con la alta cocina. Aún así y gracias a la moda de las hamburguesas gourmet, parece que se puede defender dignamente y puede sacar pecho.

Ya al entrar vemos la dirección en la que se pretende llevar el local. Decorado al estilo de una granja, con ventanas de madera rústica y un espacio amplio y cómodo en el que disfrutar de nuestra visita.

Detalle de la entrada al salón.
Todos los detalles están muy bien cuidados, tanto, que hasta los manteles de papel evocan a esas granjas, con impresiones de ovejitas o búhos.


Detalle de uno de los modelos de mantel.

No podemos hablar mucho del servicio, ya que fuimos a una hora en la que estábamos solos, pero podemos decir que el trato fue muy bueno y correcto en todo momento. Si bien hay que decir que tardaron un poco en traernos la comanda y eso, sumado a algunas referencias leídas por internet, nos hace sospechar de cierta lentitud en el servicio. Aún así, no tenemos ninguna queja al respecto.

Un detalle interesante, digno de los mejores lugares que hemos visitado, es que podemos ver la cocina al completo en todo momento, lo cual siempre nos gusta y nos da una sensación de honestidad que hace que estemos tranquilos con lo que comemos.

La cocina, vacía y espectacular.

Dos grandes parrillas forman el eje central de la cocina, bien pertrechada  por unos fogones, una plancha y la freidora desde la cual salen unas patatas fritas caseras exquisitas, de las cuales os hablaremos más adelante.

Al leer la carta, puede parecer que nos ofrecen poca variedad y es ahí donde reside el secreto de Buns: la sencillez. A pesar de ello, podemos elegir cualquier extra, eso sí, previo pago. Hablando de pago, quizás el punto más negro de nuestra visita es ése: el precio. Y es que consideramos que, a pesar de la zona en la que ubica el local, los precios pueden antojarse algo elevados, sobretodo si vemos la cantidad que se nos ofrece; eso sí, la calidad suple con creces esa carencia.

Hamburguesa Buns con queso, bacon, pepinillos, lechuga y tomate.

Aunque en la imagen no se puede apreciar, el tamaño del panecillo y del conjunto del plato es más bien pequeño, quizás se acerca al concepto de slider que comentábamos más arriba; aún así, la carne supera con creces los 45 gramos de estos. Y es que la carne se lleva todo el protagonismo del plato, procedente de vaca rubia galega, es muy sabrosa y jugosa y con un buen punto. El queso acompaña a la perfección, con un fundido en su punto y buen sabor. Del resto de ingredientes, poco se puede decir, el bacon tiene un sabor suave y se adapta perfectamente al conjunto, sin reclamar ningún protagonismo, los pepinillos, por su parte, aportan su sabor avinagrado pero no en exceso.

Detalle del corte de la hamburguesa Buns.

El panecillo, para nosotros, es la gran sorpresa, bien tostado y blando a la vez, a pesar de ser pequeño, hace ganar muchos puntos a la hamburguesa.

Sólo flojea este plato por la ausencia de las patatas fritas, que hay que pedir aparte, con su consiguiente recargo en la cuenta. Pero al margen de este detalle, hay que romper una lanza en favor del sabor y calidad de las mismas. Unas patatas caseras, bien fritas y crujientes. Además, el tamaño de la ración es más que suficiente para compartir y podría, incluso, cubrir, perfectamente, el acompañamiento de dos hamburguesas.


En términos generales, es una hamburguesa sencilla, sin grandes excentricidades, pero en la que todos sus elementos están combinados a la perfección y hacen que sea un plato muy a tener en cuenta a la hora de responder cuál es la mejor hamburguesa de Madrid. Sin duda, la de Buns se queda bastante cerca de ese techo, aunque el logro puede quedar un poco empañado por el precio: 9.50 € por un plato que, en dimensiones, es más bien pequeño y que, en comparación con otros locales visitas, hace que se nos antoje caro en cuanto al tamaño.

PRECIO MEDIO DE LA VISITA: 13 Euros por persona (bebida, hamburguesa y patatas).

Web | www.bunsandburger.com

Todavía no tenemos presencia de Buns en Google Local Madrid, peor en cuanto tengamos información, actualizaremos el post.

Buns se encuentra en la Calle López de Hoyos, 11.