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jueves, 3 de abril de 2014

CARMENCITA BAR: En la fusión está el éxito.

Nos confesamos, habíamos estado varias veces en Carmencita Bar de cañas pero nunca nos había apetecido mucho sentarnos a comer... No fue hasta después de que nuestra querida Ana Moya de Food Storming, tras conocer su tremendo brunch, nos hablara de la variedad de hamburguesas y nos propusiera organizar una cena con los amigos de Cooking and Disfruting, Espacio Madrid y el Sereno más dicharachero de Madrid que decidimos hincar el diente a la interesante propuesta del Carmencita.

La entrada de Carmencita Bar.

La historia de este pequeño restaurante es, sin duda, curiosa y es que su dueña, Marianne Isabel Job, quiso hacer homenaje al festival de música que se celebra cada año en Veguellina de Órbigo en León (el Carmencita Festival) y a sus raíces estadounidenses combinando ambas influencias en la carta. De esta manera, podemos encontrarnos con una variedad de ensaladas (8€), tostas (5,50€), bocadillos (6€) y raciones para compartir (6,50€-11€) que combinan lo mejorcito de la cocina española y leonesa, como la cecina y la morcilla de León, con un brunch al más puro estilo americano (del que sólo leemos bondades) y una genial selección de hamburguesas, de las que dimos buena cuenta.

En total, encontramos 7 tipos de hamburguesas diferentes en Carmencita a un precio más que bueno para lo que llevamos catado en este blog hasta el momento: 8€; aunque todas son personalizables por 0,50€ el ingrediente y se puede elegir entre carne de buey (vaca vieja) o pollo. Ya en el primer vistazo nos declaramos fans de todas ellas y creemos que no fuimos los únicos porque siendo 6 comensales ninguno repitió, lo cual nos hace ver que hay para todos los gustos.

Así comienza la apetitosa carta de hamburguesas del Carmencita Bar.
Antes de entrar en materia, no queremos dejaros de contar sobre el local que, a pesar de ser pequeño, tiene su encanto. Aunque el papel protagonista se lo lleva la zona de barra, nos encontramos con varias mesas bajas en las que estar a gusto con los amigos cenando y un par de mesas altas para el picoteo. Los tonos blancos y provenzales y las lucecitas blancas dan aire muy acogedor y dan ganas de prolongar la velada. Bien es cierto que cuando está muy lleno puede llegar a ser algo incómodo y ruidoso...

Nosotros os recomendamos reservar con antelación, sobre todo si tenéis intención de brunchear (viernes, sábados y domingos de 12 a 16:30), ya que suele ponerse a reventar.

Para comenzar, decidimos matar la gusa con un Hummus con palitos de verdura (6,50€) y un Revuelto de morcilla de León y manzana (8€), los dos platos generosos en cantidades y muy muy ricos.

Revuelto de morcilla de León y manzana, un placer para los amantes de este embutido.
Hummus con palitos de verdura (zanahoria y pepino), ¡buenísimo!
Entrando en lo que nos interesa, las hamburguesas de Carmencita Bar molan porque, además de tener un precio más que aceptable, están hechas con unos buenos ingredientes y eso se nota. No sólo la carne está rica, es que el resto de los componentes también, haciendo del conjunto una buena y original hamburguesa de las que nos gustan. La verdad es que no las atiborran de cosas (vemos como mucho 3 ingredientes y salsa) y eso hace que podamos disfrutar tanto del sabor de la carne como del resto de la burger.

Estos dos hamburgueseros que escriben se decantaron por la Hammer Burger (con queso provolone, pimientos y mayonesa) y la Gregorio's Burger (con queso cheddar, salsa ranchera picante y huevo frito), poco hechas y con patatas fritas caseras. Las dos vinieron perfectamente cocinadas, con la carne rosita y muy bien presentadas.

La Gregorio's Burger, no nos digáis que no es bonita con esa yema a punto de explotar.
La Hammer Burger con un queso provolone más que surgerente.
Es una pena que en el caso de la Gregorio's, al aplastarla un poco, la carne no mantuviese su forma y costase un poco comérsela. No sabemos si fue por la salsa o por el huevo pero únicamente nos pasó en esta hamburguesa y no en el resto...

El resto de adictos a las hamburguesas optaron por la Foothills (con champis y cebolla caramelizada), la Steffy's (rúcula, tomate, manchego y mayonesa), la MasQueSea (con cheddar, lechuga, tomate y mayonesa, a la que Ana añadió aguacate) y la que estamos deseando para volver a probar: la Bobo Burger con queso azul, lechuga, mayonesa y un bacon que, juzguen ustedes mismos, es de vicio.

De izquierda a derecha: MasQueSea, Foothills, Steffy's y Bobo Burger.
Una señora mesa hamburguesera, ¡ni en Acción de Gracias!
Aunque no se indica nada en la carta, decidimos investigar el tamaño de la carne, ya que lo vimos bastante generoso, y nos dijeron que normalmente ésta ronda los 190 gramos. Sinceramente, nos parece un tamaño más que correcto para una cena porque, además, como veréis en las fotos, en algunas de las hamburguesas la cantidad del resto de los ingredientes es generosa y estamos seguros que dejan calmados hasta a los estómagos más inquietos. Aún así, es una pena que no tengan la posibilidad de aumentar el tamaño para el más ansioso de carne.

El corte de la Hammer Burger poco hecha, estupenda.
El sabor del panecillo de las hamburguesas nos gustó mucho y, suponemos que en parte por venir bien tostadito, aguantó hasta el último bocado incluso de la hamburguesa más difícil porque a la carne de la Gregorio's Burger le costó mantenerse en su forma.

Por otro lado, aquí nos quitamos el sombrero con las patatas fritas. Amigos, cada día encontramos sitios que se superan y es el caso de las patatas caseras de las hamburguesas del Carmencita. ¡Qué tremendas están! perfectamente salpimentadas, crujientes, originales, ¡lo tienen todo! así que, por mucho que estéis a dieta (que sí, que sabemos que estáis en operación bikini), no pidáis la ensalada...

Ese panecillo rico y esas patatas están en el "top patatero de HeM".
Este festival no podía quedarse así y como los de "buen comer" se juntan con sus semejantes, terminamos pidiendo un trozo de tarta de chocolate y una carrot cake para compartir (3€). Estaban las dos tan buenas que tuvimos "acaloradas" discusiones sobre la preferida de cada uno y la posición de esta tarta de zanahoria en el podio de carrot cakes madrileño. Para nosotros, esta es una de las mejores que hemos probado hasta el momento, y es que, desde el frosting hasta el bizcocho, todo está espectacular.

Tarta de chocolate del Carmencita Bar.
El Carrot Cake está en la disputa de los mejores de Madrid.
Las calles de Madrid no dejan de sorprendernos en cada esquina y eso es lo que ha hecho Carmencita Bar con sus hamburguesas y sus buenísimos precios en pleno barrio de Malasaña. No es la mejor hamburguesa de Madrid pero la combinación americano-leonesa, unos postres de escándalo, un servicio muy atento y majo (aunque a veces peca de ser muy lento) y un brunch que nos dicen que "quita el sentío" por 14€ son las razones por las que creemos que este simpático rincón lleva triunfando años en esta zona de la Capital y por las que seguirá haciéndolo.

Web | www.carmencitabar.com

Carmencita Bar está en la calle San Vicente Ferrer, 51

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