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martes, 15 de abril de 2014

HAMBURGUESAS POR EL MUNDO: SHAKE SHACK, el concepto norteamericano triunfador.

Venga, admítelo, cuando piensas en un viaje a Nueva York se te vienen a la cabeza los millares de hamburguesas que te puedes zampar en 500 metros a la redonda. Pues eso mismo es lo que nos pasó a nosotros en cuanto nos compramos el billete para visitar la famosa Gran Manzana.


En este "Hamburguesas por el Mundo" os queremos hablar de la famosísima cadena de hamburgueserías americana Shake Shack, de la cual estamos seguros que habéis oído hablar alguna vez y de la que vimos una pequeña sombra en Madrid cuando os hablamos de The Good Burger.

Tal fue el éxito del carrito de hot-dogs que montó Danny Meyer's en 2002 en Madison Square Park (junto al conocido Flatiron), el cual tenía unas tremendas colas cada día, que en 2004 le concedieron un lugar permanente en el mismo parque y que sigue abierto hasta el momento sirviendo hamburguesas por doquier a todos los que se pasan por allí.

Shake Shack de Madison Square. Foto de www.nyhabitat.com

Éste fue el que nosotros visitamos, un "puestecillo" industrial bien encantador, que bien nos podría recordar a uno de esos innombrables de comida rápida pero con un estilazo que difícilmente éstas podrán conseguir alguna vez en su vida. Atentos a ese techo que parece imitar un huerto, las luces romanticonas y esas sillas y mesas simplonas pero con gracia a su alrededor. Vamos, un fast-food con mucho glamour y que podemos seguir admirando en sus otras muchas sucursales tanto en Estados Unidos como en otros lugares tan dispersos en el mundo como Oriente Medio, Reino Unido, Rusia o Turquía.

En nuestra comida en el Shake Shack de Madison Square Park no faltaron unas simpáticas amigas, al acecho de todos los clientes...
Y mucho cuidado cuando hablamos de fast-food (comida rápida) porque, aunque el concepto es ese y no hay más que ver el restaurante del que os hemos hablado en medio de un parque, Shake Shack ha alcanzado su popularidad por la calidad de sus productos y, en especial, la de su carne, llegándose a considerar a sus hamburguesas como "gourmets".

La carne que utilizan es de Angus fresca y no tratada, considerada como una de las mejores carnes del mundo por su color, jugosidad, textura y suavidad, y aseguran que se pica diariamente en sus locales, donde las cocinan "al punto" a no ser que se indique lo contrario. Y es que éste es el gran puntazo de esta cadena de hamburgueserías norteamericana, su buena carne, que la hace diferenciarse rápidamente del resto de locales de comida rápida. El tamaño de esa carne es de 120 gramos, pudiéndola hacer doble por unos dólares más.

El sabor a parrilla que tiene es espectacular y, por esta misma razón, el número de ingredientes que la acompañan suele ser discreto, básicamente: queso americano bien fundido, lechuga batavia (una de sus señas de identidad), tomate y la salsa especial Shacksauce, que es una mezcla de mayonesa, kétchup, mostaza y pepinillos picados.

Si te pica la curiosidad, puedes consultar su menú completo aquí.

Una "Shakburger" sencilla: carne, queso, tomate y lechuga.
La "Shack Stack", la Shackburger con la 'Shroom burger: champiñón Portobello rebozado y relleno de queso. Foto de ww.thatfoodcray.com
"Smoke Shack": queso, bacon ahumado con madera de manzano, pimientos y Shacksauce. Foto tomada de ww.thatfoodcray.com
A estas ricas hamburguesas de panecillo tipo potato roll, discreto pero riquísimo y que no camufla el sabor de la carne, las acompañan una básica pero completa lista de perritos calientes. También os tenemos que decir que uno de los fuertes de Shake Shack son sus "bonitas por fuera y bonitas por dentro" patatas fritas. Buenísimas, sobre todo las que vienen acompañadas de su salsa de queso cheddar y americano.

Festival hamburguesero en Shake Shack.
Además, los fanáticos del dulce saldrán encantados con la variedad de Frozen Custard en forma de helados, batidos y "hormigón" con varios toppings a elegir y que causan tanto furor como para querer probar el especial de cada uno de los Shake Shacks repartidos por el mundo.

El Derby Walnut Pie Frozen Custard. Foto de www.thatfoodcray.com
Lo mejor de todo lo que os hemos contado es que los precios son para ponerse la mar de contentos porque las hamburguesas oscilan entre los 3,75$ de la más básica hasta los 8,95$ de la Shack Stack, por lo que una buena comida que incluya patatas fritas y bebida no se nos va a ir mucho más allá de los 12$ (8,50€). ¿Quién dijo que comer en Nueva York era caro?

Para acabar, no podemos dejar de contar algunos de los detalles que marcan la diferencia:

  • Aunque las colas de esta sucursal de Shake Shack en concreto suelen ser kilómetrica, aquí también se usa el "cacharrito avisador", que te permite tranquilamente sentarte mientras estás esperando tu pedido.
  • Las cervezas y vinos que se sirven en los diferentes locales están producidos específicamente para la cadena.
  • Desde la web de algunos de sus locales, puede verse la cola en tiempo real y así poder elegir el momento adecuado para zampar.
  • La mejor y más "cuqui" de todas, si no quieres que tu mascota llore por ese pedacito de hamburguesa, también puedes comprarle su propia comida para perros.

En definitiva, Shake Shack es un imprescindible para todo aquel hamburguesero de pro que ponga un pie en Estados Unidos. Aunque si no puedes ir tan lejos, también puedes pegar un salto un poco más pequeño hacia su nuevo local de Londres, ¡que parece que está pegando fuerte!

Web | www.shakeshack.com

Nosotros visitamos el Shake Shack de Madison Square Park (Southeast corner of Madison Square Park
near Madison Ave. and E.23rd St.) en Nueva York

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